domingo, 31 de enero de 2021

COVID: ¿De Dónde Saliste Tú?

Por: Iraida Villasmil


Ayer después de volver a oír la voz de mi hermano Luis luego de su personal lucha contra el Covid, fue cuando de verdad internalicé lo devastador y agotador que éste virus significa en la vida presente de esta humanidad que se desdibuja frente al mal que este virus ha venido a traernos.

Gracias a Dios a Luis lo tenemos de vuelta pero aún le queda un trayecto por recorrer, su recuperación apenas ahora empieza.

Ayer cuando hablamos, conmovido me manifestaba la tristeza interior de saber cuantos que estuvieron compartiendo esta enfermedad con él, habían perdido la batalla.
Hemos enterrado y sufrido con tantos que la muerte se ha convertido ya en una cotidianeidad que hay que saber manejar desde lo único que hace al hombre fuerte: Dios y la Fe.
No fue hasta ayer que un mar de sentimientos y angustias flotaron en mi ser para comprender toda la maldad que hay detrás de aquellos que lanzaron a la humanidad clase de arma mortal como este virus.

La experiencia familiar es la misma vivida por tantos, pues al mismo tiempo lo tuvieron otra hermana y sobrinos pero en otras escalas de agresividad. En resumen, culminamos con Luis una gama de experiencias de la variedad con que éste virus se presenta y que para mí es como una especie de un "ALIEN" que tú nunca sabes en qué ése monstruo se puede convertir, reproducir y qué se llevará de tú vida. Además sigue oculto hasta que de verdad podamos destruirlo y evitar su mortal acecho.

Tanta gente que agradecer por la solidaridad pero sobre todo por la fuerza de la oración y de la Fé que nos ayudó a sobrellevar familiarmente este caos de separaciones y angustias ante la incertidumbre de lo que significa tener este monstruo dentro de tú familia.

No hay duda que lo más poderoso que te ayuda a enfrentar esta realidad es sencillamente volver la mirada a Dios y a tú Fe, pues es ahí que está el verdadero asidero de fuerza y confianza para enfrentar lo que las circunstancias de vida te vuelven a enseñar pero con mayor intensidad. ¡Es con lo único que de verdad cuenta el hombre!

Se hacen vida misma las palabras del Evangelio, junto con sus Salmos y con toda la clara historia de amor y redención de ese Dios que está ahí a nuestro lado llevándonos, conduciéndonos en estas olas de tormenta en que se sumerge la humanidad entera.
Dios no tiene la culpa de todo este mal causado desde el corazón o mente perversa que lo crearon y le permitieron salir a la humanidad, pero está ahí a nuestro lado para volvernos a recordar que es Él el Camino de la Verdad y del Bien que debemos aspirar en la tierra. Sino podemos actuar desde Su bondad, Ejemplo y Misericordia, estamos contribuyendo al desvío de todo bien que estamos obligados a dar como seres humanos finitos que somos. ¡Así de sencillo!

Son verdades viejas y nuevas como el Evangelio pero son hoy la causa segura de poder volver a poner un poco de orden a tanto mal causado, a tanta injusticia desplegada, a tanta manipulación de los valores morales que deben regir al hombre y a tantos gobiernos que no hacen su trabajo con la mente y la responsabilidad puesta en el bien común sino que gobiernan desde su hambre de poder y ambición por llenar los bolsillos.

También agradezco infinitamente a Dios, pues se tuvo el cómo enfrentar todo esta necesidad medica y económica que a la vez es una realidad más dura vivida en nuestro País de desastre y caos que tenemos, pero que me permite afirmar el valor humano de tantos médicos y enfermeras que aún están aquí con nosotros luchando por la supervivencia y salud de sus hermanos y pacientes.

El caudal humano con el que se cuenta aún y de la capacidad brillante de nuestros galenos que se enfrentan a todo a pesar de las contrariedades y amenazas inmersas en este país, provocan en mi interior un solo rugido enorme de León que me hacen salir de esta alma luchadora que SÍ vale la pena decir:

¡QUE VALOR HUMANO DEL QUE ESTÁ HECHO EL VENEZOLANO!

lunes, 7 de diciembre de 2020

CERRANDO LAS PUERTAS DEL MORICHAL...

Por: Iraida Villasmil

 

Hubo una vez una casa grande, hermosa y maracucha, 

donde todos en gran parte crecimos ahí...

 

Para los que no tuvieron la dicha de conocerla,  déjeme contarles esta historia de una casa que fue en una época de la vieja y bonita Maracaibo, como un pequeño Camelot versión Zuliano,  donde el que llegara experimentaba sólo de entrada el placer de saborear,  pues no faltaba nunca en la despensa del comedor,  la rica torta de capitas de chocolate de mi abuela y los más divinos dulces maracuchos de todo tipo. 

 

Esa entrada al Morichal, después de pasar el pasillo, la presidía la mesa que no era redonda como en Camelot,  pero era el lugar preferido de todos y junto a esa mesa, la nevera más abierta y revisada de la ciudad, pues era de paso obligado y abrirla era un privilegio seguro de deleites. Todo el que entraba a ese pequeño Camelot cumplía ese ritual casi de Caballero Medieval.

 

Ahí viví todo tipo de aventuras con mis inolvidables y adorados primos. Luis Roberto y yo fuimos en una época, los  más consentidos y privilegiados en esa bella era del Patriarcado de Papá CheChé, mi imponente abuelo.

 

En esa casa grande, hermosa y llena de mil eventos crecí 

y de ahí salí al altar  vestida de novia...

 

Hoy con la partida de mi Tia Yuri, ha sido como un revuelo en mi alma y en mis recuerdos; todo lo que mi vida y la vida de muchos significó haber crecido o vivido "El Morichal".

 

Curiosamente tengo plasmado en mi recuerdo,  el día que Tia Yuri llegaba con Martín en brazos del hospital. Yo sentada en esa mesa, sencillamente la contemplaba como una reina subir las escaleras al bello cuarto de príncipe que aguardaba la llegada del nuevo consentido.

 

Con ella se vá la última tía de esa casa grande familiar;  los últimos gritos de regaños, las últimas risas y llantos también ahí compartidos. 

 

Ella y su particular estilo de vida  le vino a poner a ese Camelot un brillo muy personal que nos enseñó a vivir entre la moda, las joyas y los más increíbles tacones y sueños. Una época de mi vida está marcada por todo lo hermoso que ese closet de tía Yurani tenía; ¡¡¡Les juro que era toda una fasinación!!! Para mí era prácticamente visitar la mejor tienda de Nueva York. Con eso me bastaba para estar al día, "in" pues!

 

Y ni que hablar de su Mercedes plateado que lucíamos Carlos Rafael y yo por toda la ciudad cuando él venía de Caracas, y el privilegio de ser el hijo de manita le permitía apoderarse de la  llave de tan preciada joya en ruedas...¡Sí!  Mi Tía Yuri marcó una clara época de ese Camelot Zuliano.

 

Ella hoy ya parte como tantos se nos han ido de esa maravillosa casa, solo que con su partida se cierra la puerta de una era que sin duda marcó la vida de todos los que moramos en ella.   Fue sin duda Nuestro Castillo Familiar, pues se adiciona también el cariño inigualable y siempre familiar de todos los que sirvieron ahí y ponían en movimiento la vida imparable de un sin fin de comidas, almuerzos y visitas de tantos en la rutina diaria de ésa, la vieja y bella época de Maracaibo, pues mamita, tío Enrique y tía Yurani siguieron en sus mejores momentos siendo ese fabuloso imán para tantos que les encantaba llegar a esa vigorosa casa grande.

                        

El Morichal y San Juaquín, la casa de Mamamía, fueron la más increíble prolongación de una vida familiar única,  peculiar y muy feliz a pesar de tantas cosas. No hay nadie en Maracaibo de esa época que no evoque con cariñoso y añorado recuerdo el placer de haber estado y conocido esos pequeños Camelots   Zulianos.

 

Hoy confieso una profunda tristeza, pues en mi imaginario la he vuelto a recorrer y saborear cada rincón, cada cuarto, cada jardín.

 

Hoy volví a entrar con mis hermanas a ese closet de mil fantasías de Tía Yuri que alimentó mi juventud.   Volví a entrar a la sala grande azul rey y moderna de donde sonaba con potencia lo último de Julio Iglesias y Barry White,  favoritos de mi Tío Enrique. Entré a la cocina de Marcelina a buscar el molde de la torta de capita para irme al cuarto con Luz María a donde vi batir a mamita tantas veces sus tortas, solo que por estar cerca la Navidad le pedí que esta vez  batiera el Ponche Crema que me enseñó hacer y es del gusto de tantos en esa bella época del año.

 

Así seguí volando con mi imaginación a millón, en las horas finales de mi Tía Yurí. 

 

Volví a oír las risas y gritos de todos mis primos que llegaban, sentí  hasta la voz inconfundible y muy caraqueña de la tía Eva, me pareció ver también a Blanca,  mi prima,  que se fundía en un abrazo con mi tío Enrique. También me tropecé con mi papá y tío Chicho escondidos de tío Alfredo comiéndose un dulce ...  Disfruté de ver a María Auxiliadora jugando con Tere mi hermana en el cuarto de atrás donde las acompañaba sonriente de felicidad mi tía Betty. Por la puerta trasera de la cocina,  empezaron a entrar los Bethancourt todos y en tropel buscando a mamita, y así a medida que me iba despidiendo de mi tía Yuri en su partida, más viva se volvían esas imágenes únicas, entrañables de mi vida feliz y que son mi más preciado tesoro de recuerdos de lo que significó crecer y vivir en "El Morichal".

 

Hoy muy tarde en la noche me vi con unas llaves, unas lágrimas y una despedida tranquila, silenciosa, llena de Dios y en paz de la que fue su última habitante...

 

Hoy con ella, ¡¡¡Cerraba yo las puertas de mi Camelot!!!

sábado, 5 de diciembre de 2020

LA REVOLUCIÓN QUE MATÓ EL BOLÍVAR

Por Iraida Villasmil


Existió una vez un país cuya moneda llego a tener tal nivel de fortaleza que una era de ciudadanos fueron conocidos como los:  "ta’barato"... forma urbana de un nuevo estilo de compras de venezolanos en el exterior.

 

Podríamos aseverar que fue el periodo de Oro de nuestra moneda venezolana... Solo que  nosotros dejamos de valorar ese poder adquisitivo y esa realidad de vida que teníamos, la empezamos a cuestionar para facilitar la construcción del camino a la anti-política y a una nueva forma de caudillismo mesiánico que vendrían a acabar estilos políticos de elites cogolleras y con ello, acabarían con los males, que según la mayoría, aquejaban a nuestra nación.

 

Que equivocados estábamos y que cautos fuimos al pretender creer que la Revolución Bolivariana inspirada por unos caudillos militares con influencia ideológica cubana podría darnos mayor y mejor bienestar del que teníamos. Premisa equivocada que hicieron muchos,  sin alcanzar a entender que revolución  influenciada con ideología Castrista, mataría el aparato productivo de un país y con ello la destrucción de la economía. 

 

Cabe recordar que en el periodo de Caldera el barril de petróleo llego a tocar el piso de los 8 dólares, pero nuestra moneda y nuestra economía sobrevivió a tal embestida de la merma del recurso petrolero. Como entonces explicar, que a pesar de que esta Revolución tuvo la  era record de barril de petróleo por encima de 100 dólares, hoy no valemos nada; la inflación nos come el día a día y no hay ni siquiera estabilidad monetaria fiable.

 

La respuesta sigue siendo la misma,  y es el Sistema que monto esta Revolución y que no es otro distinto al que existe en nuestra hermana isla cubana. 

 

Acabaron el aparato productivo de todos los sectores del país, saquearon las arcas públicas que tiene entre otras cosas, viviendo al nuevo estilo Kardashian  a la hija de Chávez en Nueva York, y acabaron con la Industria Petrolera y su capacidad instalada. 

 

¿Entonces?,  salta a los ojos cual sería el resultado final y que no sería otro al que actualmente tenemos y vivimos.  ¡¡¡Una experiencia devastadoramente aprendida!!! … pero que hoy por hoy me lleva en predecir que tendremos que empezar a visualizar nuevas formas de asumir esta destrucción monetaria del Bolívar, porque nadie quiere ni cree más en una moneda cuyo poder adquisitivo está perdido y su confiabilidad destruida a tal punto que hoy tienes un dólar que mañana te vale como tener dos o tres. 

 

¡Es incuestionable que tal logro de destrucción monetaria 

sólo es posible en esta Revolución que acabo matándolo!

jueves, 3 de diciembre de 2020

¡Se nos fue Martha!

Por Iraida Villasmil 


Tantas cosas vividas durante este tiempo de prueba y de entregas, pero en especial que difícil es ver como esta Pandemia se ha llevado seres queridos y más aún cuando esos seres parten y no podemos acompañarlos a su última morada terrenal. Es como si no se nos fueran, o es como si sus partidas fuesen unos simples "¡hasta luego!". 

Así he querido aceptar la partida de mi querida Martha, quien con su peculiar forma de ser y su carisma acompañó tantos y bellos episodios de mi vida. 

Ella junto con Kelly y ese increíble ejército de inolvidables mujeres, hicieron de Kia sin duda alguna, no una simple peluquería, sino el lugar del mejor encuentro con amigas y conocidas de nuestra generación en la ciudad. 

¡Sencillamente divino! 

Si había un evento particular en Maracaibo, la emoción, los consejos de vestimentas o de los maquillajes y los "previos" los vivíamos con Martha desde tempranas horas en la peluquería. Ahí sencillamente empezaba la fiesta y más de una vez nos despedíamos unas y otras, sabiendo que la " cháchara" seguiría en la fiesta, en el encuentro, o lo que fuera. Era nuestro lugar de arranque a las emociones y alegrías de esa ciudad que titilaba de fiestas y eventos. 

Pensar en Martha y su partida es como poner una bella y particular película de la vida de cada quien, pues entre sus manos se tejieron nuestros moños de novias, de aniversarios y de maravillosos eventos de vida, que Ella también, muchas veces disfrutó. 

Martha pasó a ser como un miembro universal de cada una de nuestras familias porque en ella y su Centro de Operaciones de Belleza, fluyeron las más variadas versiones de miles de acontecimientos y eventos de la ciudad. 

Para mí, era mi remanso, mi lugar favorito a donde llegar a tomarme un café y sentarme a esperar lo que me tocara hacerme. 

Tuve además la suerte de que al empezar mi programa de Televisión no dudó en darme el apoyo para que así se hiciera una imagen y desde entonces me puso en las manos maravillosas de Kelly, su hijo, su pupilo... ¡Que suerte la mía! 

Sin duda alguna hemos sido muy afortunadas al haber disfrutado del privilegio de su cariño incondicional. Siempre sacó el tiempo para atender a unas y otras, para que saliéramos contentas y seguras de nuestra belleza. 

Kia pierde hoy una Capitana maravillosa de un equipo que sabía consentir nuestros caprichos y antojos. Su consentimiento y particular mimo a nuestra imagen fue siempre su línea de conducta de vida. 

Hoy queda el vacío de su silla pero también deja un muy bien formado y único pupilo en esa maravillosa persona de Kelly, quien asume el reto de la continuidad del rincón favorito para muchas de nosotras en la ciudad. 

Cuando retorne la normalidad, me iré a celebrar allá con Kelly, como a ella le hubiese encantado, su bella y productiva vida que ayudó a tantos y además dejó una estela ejemplar de su vida espiritual, su presencia diaria en la misa, sus sabios consejos y su presencia particular que lo llenaba todo en la peluquería. 

Segura estoy que en el cielo la esperan con una silla lista y la alegría del gozo que mí querida Martha experimentará de habérsele abierto esas puertas añoradas por ella de la Eternidad prometida. 



¡Te voy extrañar!... 
Pero me consuela saber que 
¡desde el cielo ahora tú me miras!

viernes, 7 de agosto de 2020

Carta Abierta a Leocenis Garcia

Por Iraida Villasmil

 

Estimado Leocenis.

 

En estos días te escribí y al ver que ya no respondes a mis mensajes, decidí llegar a ti de esta forma más publica, y así estar segura que cumplí con este deber que nos ha llamado como luchadores siempre.

 

He respetado tu decisión perseverante con tu proyecto de ProCiudadanos y desde un principio hace años ya te manifesté mi respeto ante tu determinación de abrirte un camino en esta lucha por nuestro País.

 

Hoy esa lucha ya no nos une con el mismo sentido ni en la misma dirección contra esta Tiranía, y denunciar al mundo la dantesca situación económica, moral, política y judicial en que este régimen nos ha sometido a tantos venezolanos. Mucho menos tú determinación a denunciar la crisis humanitaria que vivimos por esta pandemia, y que en nuestro caso nos ha ido peor como País por el deterioro de todo nuestro Sistema de Salud, y de servicios públicos como agua potable y electricidad. 

 

Mejor dicho, ante el robo desalmado de esta Revolución Tiránica que nos quitó la patria y ahora la vida de millones de venezolanos ante la indefensión en la que estamos con esta otra crisis, la pandemia del Covid-19.

 

No pueden ni abonarnos en nuestras cuentas ni los $3 que equivalen a un salario minimo de este hambreador  de Maduro, para palear nuestra situación.

 

TODO SE LO LLEVARON Y DESTRUYERON, y les importa poco llevarse ahora por delante hasta los cadáveres si es necesario, con tal de ir a un fraudulento proceso electoral.

 

Y tú con tu partido ProCiudadanos están siendo ProColaboracionistas en este momento dramático de nuestra vida Política-Humana de tus conciudadanos y hermanos venezolanos.

 

Por eso te agradecería por respeto a nuestros presos, exilados, emigrantes en fronteras, despedidos, torturados, desempleados , perseguidos, enfermos, por nuestra fuerza productiva, civiles, militares perseguido y nuestro muertos , que te abstengas de publicar noticias como estas, donde tú bien sabes que no son ni los legítimos representante de esos partidos, cuyas tarjetas fueron saqueadas del "erario democrático de participación ciudadana...


Por Dios Leocenis!!!, lee de nuevo tu “gran noticia” y pregúntate como periodista donde te quedó la ética y donde te quedó el respeto al esfuerzo de partido que con la tradición del originario AD, símbolo de la vida y lucha histórica de este país, y el esfuerzo de una nueva generación que con tus mismos originarios sueños, fundaron sus partidos políticos.  Pero sobre todo pregúntate a ti cuando te miras al espejo donde quedaron tus años de cárcel, tus batallas originarias contra este régimen y tu determinación personal para salir de esta tragedia. Hoy eres uno más de esos colaboracionistas que han sabido sacarle provecho a este proyecto de destrucción nacional, con mejor guiso para continuar en una palestra que hoy no te merece.


Tu hoy no eres candidato de ProCiudadanos, sino de un proyecto que se llama ProMadurismo!!!

domingo, 26 de julio de 2020

¡SE NOS MUERE LA GENTE!

Por: Iraida Villasmil

Horas difíciles a la vida eran de esperarse por causa de una pandemia que ha puesto al mundo en un inédito JAQUE MATE universal.

Pero lo que es insólito pasar por alto es cómo la situación pandémica toma a los venezolanos en unas condiciones de pobreza humana existencial provocada por un régimen que nos decretó la destrucción de cualquier posibilidad de Bienestar y Vida.

¡El País y su infraestructura ya no existen!

Adicionado a ello, desde el Zulia lo que se vive ya es alarmante y amerita una intervención a gran escala de Ayuda Humanitaria, no solo por el tema médico de la pandemia sino por la expansión y control de la misma, pues las condiciones del segundo Estado más poblado de Venezuela son ALARMANTES.

No hay forma de dar alcance a lo que estamos viviendo con este Virus Chino y nuestra gente sin luz, sin gasolina, sin comida y sin agua. En los municipios foráneos Zulianos se han empezado a morir de forma desproporcionada con respecto a la capacidad de atención médica que se pueda prestar.

La desesperación del personal médico que lucha por las vidas de sus pacientes, y por las de ellos mismos, es un grito al unísono: “¡No Tenemos Insumos Hospitalarios para ayudar a la gente!"

Nuestro personal médico, héroes verdaderos quienes muchos ya han fallecido, tienen que reciclar hasta 8 veces un par de guantes desechables, ¡si los tienen!  Así en lo sucesivo, lo que usted quiera imaginar está sucediendo en nuestras emergencias públicas.

Agréguele no poder contar con el agua vital para la higiene de esos centros de salud pública. El estado de DESTARTALAMIENTO de nuestra estructura médico asistencial está en peores condiciones que la de muchos países africanos.

¡Aquí solo tiene chance el que tiene real!, sino pregúntele a algunos funcionarios públicos que ya "superaron" el padecimiento del Virus Chino.


Levanto mi voz por aquellos que lloran la muerte y la desolación desesperados por no tener a nadie que los ayude o les puedan proporcionar un poco de atención y posibilidad de vida. ¡Es la realidad!

En el Zulia se nos está muriendo la gente y no hay nadie que responda a la Emergencia Médica que vivimos.

Los llantos y testimonios que nos llegan por diferentes vías son aterradores y destrozan el corazón ante la impotencia de no poder hacer nada. ¡Y lo peor!, todos coincidimos que era de esperarse ante el estado de insolvencia médica gubernamental.

La desinformación también mata y ayuda a mayores rangos de contaminación, pues nadie sabe dónde está la verdad de lo que se debe evitar.

La muerte toca al Zulia en unos momentos en que su brillo ha mermado, luego de haber sido productor de petróleo, de carne, de plátano, de queso, leche, yuca, carbón, energía eléctrica (que llegamos a vender a Colombia), no existe más. ¡Nos destruyeron!

Nuestro nuevo lema es sobrevivir a esta pandemia y a la pandemia Mayor de un régimen que nos condenó a vivir estas horas aterradoras indefensos y abandonados a la azarosa realidad que acompaña la muerte hoy en nuestro Estado y a los más indefensos!!

No en vano y sin antecedentes históricos estamos en #CrisisHospitalariaEnElZulia, en una Región que una vez fue de porvenir y desarrollo pleno.


Te pregunto a ti autoridad del Estado y sobreviviente del COVID, ¿qué vas hacer para evitar que como tú no mueran miles más?

Creo que es hora que también levantes la voz.


#CrisisHospitalariaEnElZulia

miércoles, 8 de julio de 2020

¡VOLVER AL SANTÍSIMO!


Por Iraida Villasmil

Sin duda que a todos nos agarró casi por asalto la realidad y alcance de esta Pandemia. Una situación insólita, jamás vivida en esta nueva era globalizada de la tierra, pues así como se fue conociendo la noticia, a igual velocidad iba entrando este virus en la gran mayoría del planeta.

Momentos de confusión, angustias, de tomar medidas y un sin fin de cosas más, que en horas nos cambió la vida y el sentido que teníamos del ritmo que llevamos de ella. Muy pocos, poquísimos pudieran decir que su vida siguió normal, lo cual sería hasta difícil de entender. Porque lo cierto es que, para nadie esto ha pasado de forma desapercibida o reflexiva de nuestra existencia y cómo afrontarla nuevamente ante estos retos que la Pandemia ha traído consigo y en la forma de llevar la misma.

¡De nuestro antes y de nuestro después!

Lo están haciendo de forma precipitada las empresas en el mundo, los negocios, las universidades, los colegios, las iglesias , las instituciones, los sitios de diversión, los parques y demás sitios de distracción, y me vas a decir que nuestra vida seguirá el rumbo normal de antes, ¿seguro?

La fuerza interior de la que hemos tenido que echar mano, por las diferentes vías que te haya servido para fortalecer el espíritu y entender tu motivo de vida, ha sido la verdadera ganancia de esta pandemia.

Para muchos la vida espiritual puede ser que continúe indiferente ante la necesidad de volver la mirada a Dios, pero para una gran mayoría sin duda, esto ha significado volver la vista a ese Cristo que siempre nos espera de una forma jamás pensada, por muy corta que la mirada sea.

Me contaba una amiga ante su asombro, que el día en que su ciudad pudieron abrir la Capilla del Santísimo para la adoración permanente de 24 horas, y retomar el ciclo de asistencia a la misma, en menos de un día ya estaban todas las horas del mes copadas, y listas de personas pidiendo su hora ante el Santísimo.

¡Que envidia!, le manifestaba, pues en Maracaibo una ciudad importante de Venezuela  estamos peor que al inicio y sin esperanza aun de visitar una Iglesia, un Templo o un sitio de oración con el Santísimo presente. Y le conté que otra amiga me decía para consolarme, que nuestros hogares son ahora los altares en que entra Nuestro Señor se hace verdaderamente presente. ¡Me conmovió hasta el fondo de mi alma!

He sentido la fuerza de esa presencia, pero también el vacío de la ausencia ante la comunión personal y visita a Su Santísima Presencia. Seremos como me comentaba otra amiga, "la Generación de la Comunión Espiritual".

Pero sin duda, nos convertiremos en esa generación que volverá con más devoción al encuentro de Su Presencia. Porque a pesar de que pareciera que Dios permitiera al mundo pasar por esta dura prueba, en palabras de San Jose Maria, sería un, "Omnia in Bonum", es decir, ¡Todo es para Bien!

Nuestra vida está obligada a no ser igual por lo menos en nuestra realidad espiritual, y más de una vez tendremos la necesidad ante las puertas abiertas de los Altares, volver nuestra mirada al Santísimo más que antes. Reencontrarnos con Él verdaderamente presente, será un motivo de nuestra nueva necesidad de ver la vida y probablemente sintamos un inmenso deseo de no volverle abandonar.

Volver al Santísimo será una experiencia nueva y revitalizadora de nuestra existencia; de nuestro Amor y probablemente, porque no, de un nuevo compromiso de llevar la vida.